Hasta la reforma del 2007, nos encontrábamos con una realidad dispar entre lo que sucedía en las extensiones y lo que sucedía en La Plata en relación al Centro de Estudiantes. Por un lado, las extensiones eran “representadas” por una conducción que se encontraba en La Plata (en muchos casos a cientos o miles de kilómetros), sin posibilidades reales de participar en la política de la facultad, ni de organizarse autónomamente en torno a sus propios reclamos y problemáticas, distintos a los de La Plata. Esta era la máxima expresión de la democracia meramente representativa: votame, pero no participes.
Por otro lado, se daba la posibilidad de que los votos de las extensiones impusieran a La Plata una conducción no votada en esa sede (como en 2005), y a la inversa, que los votos de La Plata le impusieran una conducción a las extensiones (como en 2006).
Estas dos cuestiones se resolvieron en la reforma del Estatuto realizada en el 2007 en una Asamblea en la que participaron 400 estudiantes, tanto de La Plata como de las extensiones, y todas las agrupaciones de la facultad. Lo que se ve plasmado en este nuevo estatuto es la posibilidad de que las extensiones se autoorganicen, es decir, que elijan a sus propixs representantes, sin depender de la voluntad política y la capacidad de accionar de una agrupación que se encuentra en La Plata.
Esto se da a partir de la creación del Cuerpo de Coordinación Interregional, un espacio que debía estar compuesto por tres delegadxs por extensión, votadxs en elecciones a realizarse en cada lugar, y que debía reunirse periódicamente para coordinar acciones en torno a las diferentes problemáticas de cada extensión.
Este esquema no pudo ser implementado ante el boicot comandado por la Walsh y la gestión de la facultad (lo mismo en realidad), quienes distorsionaron el carácter democrático e inclusivo de la reforma.
¿Voto igualitario? ¿Igual a qué?
Ahora la Walsh pretende volver atrás esta reforma, bajo la consigna de “voto igualitario”, cuando en realidad nunca se preocupó por las condiciones reales que se viven en las extensiones: aplicación desigual del Plan de Estudios (por ejemplo, no en todas las extensiones se pueden cursar todas las orientaciones, y no existen las materias optativas), falta de estudios de TV y radio, deficiencias administrativas (pase de notas, mesas de finales, libretas), falta de pago a docentes, problemas edilicios, cierre arbitrario de extensiones (como es el caso actual de Moreno), etcétera.
Y encima de todo esto, ¿qué pasa cuando lxs estudiantes se empiezan a organizar? Lxs pibxs son perseguidxs, “apretadxs”, etcétera. Moneda corriente. ¿Qué dice la Walsh al respecto? Y qué va a decir, si es la misma que lo aplica.
Voto igualitario, Wal$h, sería que cada sede pueda elegir a sus propixs representantes. Voto igualitario sería que las extensiones no tengan que depender del estado de ánimo de la conducción de La Plata. Voto igualitario sería que no se les niegue la posibilidad a lxs compañerxs de organizarse en torno a todos los reclamos que vos, la Walsh, la de la bandera de las extensiones, tira por la ventana mientras lxs estudiantes sigan yendo a votar.
El resto de la reforma: lo que la Wal$h no te cuenta
Además de la creación del Cuerpo de Coordinación Interregional, esta reforma abolió las jerarquías que imperaban hacia el interior del Centro de Estudiantes, donde la conducción tomaba las decisiones por todo el claustro. A esto se le opuso un Cuerpo de Vocales con una composición democrática, la Asamblea como órgano soberano de resolución estudiantil y se crearon las Comisiones de Trabajo abiertas a todxs lxs estudiantes de la facultad, en lugar de las Secretarías, que eran propiedad de la agrupación que ganara las elecciones.
Por otro lado, se logró la total autonomía del Centro de las autoridades de la facultad y de la universidad, siendo la única facultad de la UNLP en la que las elecciones de Centro de Estudiantes son realizadas por lxs mismxs estudiantes y no por las autoridades.
La asamblea para que no haya más asambleas
Hoy la Walsh llama a Asamblea porque necesita reformar el estatuto, cuando en veinte años de conducción nunca llamó a una. Siendo conducción del Centro nuevamente, este año la Walsh desconoció y boicoteó las asambleas realizadas por lxs estudiantes en procesos como la elección ilegítima de la decana y el aumento del comedor. Pero claro, esta es la misma gestión (Walsh y autoridades) que forma parte del proyecto que acepta los presupuestos miserables de nación, y que promueve el aumento del comedor. ¿Por qué llamarían a Asamblea, si son lxs mismxs que no quieren que todo esto se discuta, ya que son sus implementadorxs y principales beneficiarixs?
Lo que verdaderamente está en juego en esta reforma es la clausura de un proceso de participación y organización estudiantil, la restauración del proyecto de la burocracia de la lógica representativa, la traición a las conquistas del movimiento estudiantil. Es el retorno a la normalidad institucional y vacía que la Walsh y la gestión nos quieren imponer.
Luchemos por lo logrado. Defendamos lo construido.
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| Asamblea de reforma del año 2007 |
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